Los problemas de los préstamos a la inversión

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23 Septiembre, 2016 rtoranzo Sin Comentarios
Los problemas de los préstamos a la inversión

Las vías de sustento a la inversión son varias, pero la mayoría cuentan con un mismo problema enemigo de los emprendedores: la burocracia.

Ya sea a través de un concurso del estado o de un banco y entidad financiera tradicional, los préstamos a la inversión son la puerta de entrada para muchos jóvenes y emprendedores para iniciar sus proyectos.

Las startups son una moda entre las personas jóvenes, dinámicas y deseosas de poner sus ideas en concreto, aunque muchas veces el camino es arduo y conseguir el financiamiento necesario para mantener las cosas en funcionamiento dificil y engorroso, por más habilidad que se tenga en la teoría tramitar un préstamo a la inversión suele ser una misión llena de papeles, documentos, impresos, entrevistas, plazos y horarios inamovibles.

Otra de las grandes críticas hechas a los sistemas de financiamiento para emprendedores está orientada a los planes de subvención gubernamentales; muchos dicen que alimenta la cultura del no esfuerzo y reducen la búsqueda contínua de superación y rentabilidad. Por este motivo, los expertos suelen aconsejar que las ayudas se gestionen a través de la reducción de impuestos o préstamos bancarios o privados.

Por su parte, en el caso de PyMEs y pequeños negocios con necesidades puntuales, se han creado estructuras crediticias acorde a sus realidades. Los créditos online son una fuente de dinero rápido, que además no exige documentos complejos, nómina, aval, ni declaraciones juradas.

Estos microcréditos se otorgan íntegramente por internet, se solicitan, evalúan y acreditan en cuestión de minutos disponiendo del dinero en la cuenta bancaria del solicitante o la entidad solicitante.
En la práctica, para realizar pequeñas inversiones u obtener liquidez inmediata en casos de urgencia, son la alternativa ideal. Brindan líneas ajustadas por el cliente, tanto en materia de cantidad de dinero a recibir como de plazos de devolución, por lo que es también el solicitante quien determina los intereses a pagar. Y todo esto sin papeles, colas ni entrevistas.